18/09/2011

Plagio en la literatura


















Ya tenía ganas yo de hablar sobre algo tan serio como es el plagio.

¿Qué es el plagio? Es una buena pregunta, ¿no creéis?. Pues bien. Si nos vamos al diccionario de la RAE (Real Academia Española) nos da una serie de significados:

1. tr. Copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias

2. tr. Entre los antiguos romanos, comprar a un hombre libre sabiendo que lo era y retenerlo en servidumbre.

3. tr, Entre los antiguos romanos, utilizar un siervo ajeno como si fuera propio.

4. tr. Am. Secuestrar a alguien para obtener rescate por su libertad.

Yo, particularmente, me voy a quedar con el primer significado, el del robo de obras ajenas.

El plagio es algo que ha existido desde siempre. No hace falta ser muy listo para saber eso. Quizás muchos de vosotros no hayáis vivido un episodio tan triste como cuando alguien usa algo de tu propia creación o imaginación para su propio beneficio sin permiso o acuerdo de por medio. O quizás si, no lo sé.

Sea como sea, el plagio es algo que no debería existir, pero existe. Algo con lo que todos los que subimos algo a internet (cuadros, fotos, escritos, etc, etc, etc.) tenemos que enfrentarnos. Hoy en día, afortunadamente, la cosa está bastante más controlada y hay infinitos sistemas para proteger tu obra de cualquier intruso. Tenemos el registro intelectual que es el más clásico, así como las licencias creativas que las hay de muchos tipos, y muchos lugares son los que se dedican a este tipo de cosas: CreativeCommons, Safecreative, etc.

No obstante, quien inventó la ley inventó la trampa. Y yo digo que ni con eso uno puede estar seguro de que no no le vayan a hacer una trastada, llamémoslo así, con su obra, de modo que no pueda ser denunciable. ¿Y cómo es eso? Pues muy simple. El plagio, hasta donde sé, recoge los textos o fragmentos plagiados parcial o completamente, y también las similitudes más que evidentes existentes entre una obra original y su respectiva copia. Yo, particularmente, hay algo que no he visto en estas excelentes medidas, y es algo bastante peligroso, en mi opinión. La copia de elementos de las novelas. ¿Y qué es eso? Pues ni más ni menos que lo que suena. Pondré un ejemplo muy bruto: Imaginaos que alguien copia el ojo de Sauron de "El señor de los anillos" y lo llama el ojo de Pepe, pero conserva exactamente las mismas características. ¿Es eso un plagio? En teoría, ¿verdad? Pero perfectamente pasa por una inspiración, o un elemento que ha cogido para hacer un guiño a... Y no digo que no sea así, pero por experiencia propia, sé que hay bastantes veces en que ese mismo tipo de cosas se usa para robar pequeñas cosillas de las novelas sin que eso pueda repercutir de ningún modo en cuanto a rozar el plagio en sí mismo. ¿Entonces que queda? Pues queda un autor robando cosas insignificantes de muchas novelas que se convierten en una montaña con la que poder formar su propio texto. Incrieble, ¿no? Pues es cierto.

Y es cierto, porque por desgracia yo mismo he tenido que ver como un escritor del tres al cuarto, con una novela publicada y con un mediano éxito en algunas zonas, se ha aprovechado de las cosas que yo mismo he escrito para usarlas de forma descarada en una de sus novelas (No voy a decir quien es, porque aunque está entre mis seguidores, no le voy a hacer publicidad de ningún tipo). Yo no entiendo demasiado de leyes, y por tanto menos aún de las leyes de propiedad intelectual, pero tan lejos como sé, creo que no es posible actuar. ¿Qué me queda entonces? Hablar, y poner sobre aviso y contar lo que sé para aquellos que se dediquen a colgar cosas en su blog o en algún foro de internet, tal como yo lo hago. ¿Esto es una alarma para que no suban nada? No, no. Internet es una herramienta muy potente y con muchas salidas, y sobre todo es una gran ayuda para todos los que nos iniciamos de forma "profesional", es decir, para dar a conocer nuestro "trabajo".

¿Qué hacer entonces? Yo mismo me planteo esa pregunta a menudo. Hay que tener en cuenta que internet es un arma de doble filo: te puede lanzar (claros ejemplos los conoce todo el mundo) pero también te puede llevar a una situación lamentable (Como la que cité más arriba). Yo no soy partidario de sacrificar las ventanas de salida que uno tiene a su disposición, a pesar de los aprovechados que merodean por la esfera, pero si que es cierto que fastidia ver como existen personas que no piensan, sino que ya encuentran a gente que lo haga por ellos.

Soy el primero que entiende que esto es muy de cogerlo con pinzas, o muy delicado si no entendeis la expresión, pero es que, como dije antes, vivimos en una sociedad en la que la ley es superada siempre por la trampa. Creo que deberían analizarse las diversas variables de situaciones, aunque entiendo que es muy muy difícil distinguir unas cosas de las otras.

¿Qué recomiendo? Pues lo primero es tener mucho cuidado y realizar búsquedas periódicas de vuestro trabajo por internet. Si el plagio es parcial o completo, creo que lo que desaparecerá de la copia serán aquellos elementos que identifique que ese es vuestro estilo, y no el suyo. Las cosas genéricas, por norma general, son las que siempre suelen quedar, con el pensamiento de que pasan desapercibidas. Lamentablemente, muchas veces es así.

En cuanto a los elementos, yo no tengo una respuesta convincente a eso. En mi caso fue pura casualidad que lo encontré, y poco después el personaje en cuestión ya había modificado algunas cosas de modo que no se pudiera probar, ni lo más mínimo, lo que había hecho.

Yo creo que no hay soluciones infalibles para poder evitar esto, pero si que hay que tener en cuenta que hemos de luchar por nuestras obras y estar al tanto del más mínimo indicio de que alguien nos usurpa nuestros trabajos. Esto no implica volverse paranoico y señalar con el dedo a todo aquél que guarde un mínimo de similitud entre nosotros. Siempre habrán escritos parecidos a otros, y no tiene por qué ser una copia. Pero creo que uno puede distinguir perfectamente cuando se trata de una copia de elementos intencionados (Para eso hay que analizar la obra, a su autor, y comprobar si hay antecedentes o si hay más elementos plagiados, aparte del vuestro. Todo lo más objetivamente posible, claro está).

En definitiva, creo que no existe el remedio a la enfermedad, pero no podemos rendirnos por ello. Sé que este artículo lo pueden leer muchos de estos buitres, pero sé que también lo harán aquellos que quieran proteger sus cosas y obtener un poco más de información.

De corazón, espero que jamás os pase esto. Es muy triste, y no se lo recomiendo a nadie. Y si os pasa, informaros, obtened información y si es muy eivdente, denunciad. Es lo justo y es lo que se merece el plagiador

Si la justicia dependiera de nosotros...otro gallo cantaría.

3 comentarios:

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  2. Vale, lo reconozco, mi novela "Vida y obra de Jonathan González" va sobre tí. Si sé que te vas a poner así...

    Efectivamente, el plagio es un problema serio para quienes escribimos nuestras mierdas en internet. Sin embargo, tengo una buena noticia para tí. Si puedes demostrar que la idea original es tuya y la copia, por pequeña que sea, tiene suficientes similitudes con la original como para poder ser llamada copia, será considerada delito contra los derechos de autor a no ser que se reconozca claramente la autoría de quien tuvo la idea original, es decir, tu autoría.

    De todas formas, si no quieres o no encuentras razones para tomar medidas legales, lo mejor es olvidarlo. La publicidad siempre es buena, aunque sea mala, y supongo que lo que menos te interesará es hacer publicidad a un tío que te ha plagiado.

    En fin, que te sea leve.

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  3. " Si la justicia dependiera de nosotros...otro gallo cantaría. "

    excelente.

    pd. haymucho para çeeer.
    me puse como seguidor en este bçog. te espero en el míopara hubicarte rapidamente.( Rápido,rapidamente, rapidísimo y podría seguir redundante, no te parece ??? )

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