
Estos días lo comentaba con varios compañeros del mundillo.
Escribir resulta para muchos un negocio, para otros un sueño, y para otros una afición o un juego, según como se quiera mirarlo. En muchos casos, los escritores somos ignorados y no se nos tiene en cuenta, a menos que haya dinero de por medio.
Y es que es así. Cuando uno se sienta delante de una libreta con el papel y el boli o bien delante de un ordenador y piensas: quiero escribir, te encuentras con tres clases de personas a tu alrededor:
1) Las personas que os apoyan incondicionalmente. Son aquellos que muestran interés desde que creas las primeras letras hasta que la acabas. Están con vosotros en los procesos de revisión, lectura, e incluso llegan a aportar elementos importantes que no se os pasan por la cabeza. Son aquellas personas que, cuando os encontráis con ellas, os preguntan por vuestros proyectos, novelas y demás. Demuestran verdadero interés en ello. Ellos son los que os animan a continuar, los que valoran lo que hacéis y los primeros que compran la novela si llegáis a tener suerte de publicar algún día. Esa gente para mí es la más importante, y es la que hay que tener siempre cerca, porque, si no llegáis a ser conocido, o publicar si quiera, son los que seguirán disfrutando de vuestras obras.
2) Las personas que os apoyan cuando ven que estáis obteniendo beneficio de ello. Es muy triste, pero es cierto. Hay una gran mayoría que toma lo que estáis haciendo como una simple afición. O también piensan que hoy os dedicáis a un libro y mañana a las bicicletas. Y no digo que no sea así, porque por desgracia hay mucha gente que lo hace. Y lo peor es que algunos tienen un gran talento para ello. Pero bueno, hay de todo en la vida. Este tipo de personas solo te prestan atención cuando decís: ¡He publicado!. Pero ojo, no os engañéis. Muchos de ellos, aunque publiquéis, seguirán sin teneros en consideración. Ya se sabe lo que pasa con esto de los libros. Los primeros publicados, si sois buenos pero no tenéis ni idea de cómo manejaros en el mundo editorial, pasarán bastante desapercibidos. Aunque claro, también los hay malos que acaban siendo reconocidos. Claros ejemplos de ello los encuentra todo el mundo en las librerías. Como dije, hay de todo. Y no voy a nombrar todas las posibles variantes, porque si no no acabo nunca.
Quedándonos en la opción de que tengáis posibilidades de publicar por el talento que tenéis, os encontraréis gente a la que le llamará la atención vuestro producto, ya que realizar una venta con una novela es algo con bastante mérito. Esa gente posiblemente os abandone en cuanto sufráis un bajón o decidáis retiraros del mundillo. En cambio, habrá otros que, pese a haber vendido una o dos novelas, hasta que no representéis un elemento significativo en el mundo de los libros (Como por ejemplo, distribución a "El corte inglés" entre otros sitios de renombre) no os van a tener ni en cuenta. Pueden que lean vuestro libro de una pasada, pero dentro de una semana no se acordarán ni de lo que leyeron. Ahora, poneos delante con una novela y con vuestros beneficios (Si se diese el caso) y veréis que os tendrán más en consideración. Puede que algunos entonces demuestren interés y os pregunten por los proyectos, o pueden que pasen de vosotros hasta que saquéis dinero con el siguiente. Es así. Muy lamentable, pero es así.
3) El tercer grupo es el que realmente menos importa. Son aquellos quienes no demuestran interés de ningún tipo en lo que hacéis ni en si publicáis o no. Aquí podría encasillar a todas esas personas que sólo se acercan cuando ven que hay dinero de por medio, sin importarles un pimiento el trabajo y el mundo que tanto esfuerzo os ha costado crear. Al margen de eso, las personas que pasan de vuestras creaciones no os apoyan en ningún momento. Puede que alguno acabe por hacerlo, pero eso es muy raro. Normalmente, cuando habláis de vuestros proyectos con ilusión, son los primeros que cambian de tema, u os miran como si les estuvieseis contando la batalla más aburrida de la historia. Son aquellos que tienen como norma general, no leer a menos que se vean obligados a ello. Ese tipo de gente no merece tenerla cerca, ni siquiera en cuenta. No van a consultaros, ni a prestaros atención y mucho menos a apoyaros cuando lo necesitéis. Y, como dije antes, quizás si lo hagan cuando puedan ver beneficio económico o acaben descubriendo este fantástico mundo que nos encandila a todos de una manera fascinante.
En definitiva, y como conclusión a esto, pienso que el ser escritor es, para muchos, una afición. Pero no os engañéis. El escritor, o muchos de ellos entre los que me incluyo yo mismo, nos tomamos más en serio de lo que la gente piensa el plasmar sobre el papel nuestras ideas. Y no pedimos tanto. Tan solo que se nos tome un poco en serio y no se nos mire como aquel que pierde el tiempo con una actividad que, probablemente, no le de dinero.
Un saludo a todos los bloggeros, y en especial a los escritores.
Te entiendo perfectamente... en el mundo del dibujo pasa igual. La gente se acerca a tí cuando ven que puedes llegar a publicar... sin embargo, como decimos, mientras te guste, adelante.
ResponderSuprimirUn saludo!
Hace poco leí un articulo sobre los escritores que abandonaban, abandonaban su sueño de ver sus novelas publicadas y se negaban en rotundo a seguir mandando sus manuscritos a editoriales para quedar sin respuesta o ser negativa.
ResponderSuprimirEs una pena que muchas obras se queden por el camino, y como has dicho que al final todo tenga que ver con el dinero que haya por medio.
Espero que se tenga en cuenta a todos los escritores porque al fin y al cabo sin ellos no habría historias y no podríamos celebrar este maravilloso día del libro.
Un beso y a seguir escribiendo eh.
Dácil
Cuanta razón tienes. No creo que haya quedado mucho que decir sobre este tema. Por pelotillear, ya sabes que tienes mi apoyo, que no es mucho en mi posición, pero que es incondicional por el modo en que entiendo como te sientes.
ResponderSuprimirNo hay que dejar de luchar, amigo J. Hay que seguir adelante y quitar de nuestro camino a esos que nos impiden continuar. :D
A escribir y a ser felices!!
Hola Jonathan!!, no puedo estar mas de acuerdo con los tres puntos expuestos pero, este viajero que te saluda en el duro, largo e inhóspito camino nuestro, te digo que no decaigas, que la fatiga no sea tu sombra, y sólo la verdad de tus historias te preceda, de mi parte un cordial saludo y enhorabuena por este blog (me transporta lejos esta música que has puesto en el blog). Te dejo el enlace a mi humilde morada, gracias.
ResponderSuprimirhttp://trisquelium.blogspot.com/